Las urnas “reconfiguraron” el mapa político argentino

10 lecturas del saldo de los comicios en todo el país:

1) Oportunidad para el macrismo
La división del peronismo volvió a rendir frutos para la alianza que lidera el presidente Mauricio Macri. Con victorias en 13 distritos, el jefe de Cambiemos sale fortalecido de los comicios y puede aspirar a introducir las reformas que no tuvieron cabida en la integración saliente del Congreso. El mandatario plebiscitó su gestión, y ganó 21 bancas más en Diputados y nueve en el Senado: redujo la dependencia de las otras fuerzas políticas, pero no lo suficiente como para prescindir de ellas. Su desafío es mantener la imagen alta que logró en los dos años más débiles de su mandato: en ese sentido, Macri hoy está en una posición política parecida a la que tenía el ex presidente Néstor Kirchner en 2005. ¿La duda? Cómo resolverá la demanda de regeneración institucional que le reclama el electorado.

2) Pierden los presidenciables del PJ
Fue un domingo negro para quienes aspiraban a reconstituir y lograr la unidad del Partido Justicialista poskirchnerista. Sergio Massa, Florencio Randazzo, el cordobés Juan Schiaretti y el salteño Juan Manuel Urtubey cayeron en sus respectivas jurisdicciones, y pusieron en duda sus liderazgos. Cristina Kirchner también perdió, pero se presentó como ganadora en el papel de columna vertebral de la oposición. Sin un presidenciable nítido y con disputas internas no resueltas, el peronismo mantiene la debilidad de 2015. Los resultados de ayer incrementan el peso y la influencia de Miguel Ángel Pichetto, jefe del peronismo no kirchnerista en el Senado, y de los gobernadores Sergio Uñac (San Juan), Juan Manzur (Tucumán), Gildo Insfrán (Formosa), Lucía Corpacci (Catamarca), Carlos Verna (La Pampa), Alberto Weretilneck (Río Negro), Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Mario Das Neves (Chubut) y Rosana Bertone (Tierra del Fuego). De estos últimos depende el rumbo que tome la liga de mandatarios provinciales renacida después de 2015 para enfrentar las pretensiones fiscales y presupuestarias de la Provincia de Buenos Aires. Al igual que al comienzo de la gestión presidencial, este viernes los gobernadores se reunirán con Macri en Olivos.

3) Gladiadoras de Cambiemos
Los comicios bendijeron en abundancia a Elisa “Lilita” Carrió y a María Eugenia Vidal. La primera hizo la mejor elección de su historia para beneplácito del intendente amarillo Horacio Rodríguez Larreta: incluso se dio el gusto de celebrar la victoria de Cambiemos en su Chaco natal. “Lilita” demostró un nivel de adhesión incondicional de parte de los porteños, que incluso le perdonaron los comentarios desafortunados sobre el caso de Santiago Maldonado. El desempeño de Carrió sostiene el presente y el futuro de su partido, la Coalición Cívica, que logró bancas en las listas conformadas con los socios de Cambiemos. Carrió consiguió también avales para su programa institucional, que incluye desde el desplazamiento de la procuradora general Alejandra Gils Carbó hasta el objetivo inmediato de desaforar al diputado y ex ministro Julio De Vido para que pueda ser detenido. A lo largo de la campaña, “Lilita” ratificó que no renunciará a enjuiciar a Ricardo Lorenzetti, presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La gobernadora bonaerense Vidal fue la gran artífice del triunfo de Cambiemos sobre Fernández de Kirchner: el senador electo Esteban Bullrich reconoció ese papel en los festejos del domingo. Los resultados generales logrados le permitirán disponer de autonomía relativa en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, donde hasta este año se vio obligada a negociar con el sector de Massa. Vidal y Carrió son las figuras más populares de Cambiemos, y se erigen en contrapesos naturales del presidente Macri.

4) Golpes para el kirchnerismo
Los votantes castigaron no sólo a Cristina Kirchner, quien tuvo que contentarse con el segundo puesto en el territorio bonaerense, sino también a candidatos ligados a sus gestiones presidenciales. Perdieron Agustín Rossi en Santa Fe (aunque logró entrar a Diputados); Daniel Filmus y Martín Lousteau en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (el primero consiguió tres bancas); Jorge Capitanich en Chaco (su frente, “Chaco merece más”, se quedó con dos bancas), y Randazzo y Massa, quienes competían contra su ex jefa en la Provincia de Buenos Aires. El revés más complejo de digerir tuvo lugar en Santa Cruz, distrito de origen de los Kirchner. En esa provincia, la lista de la gobernadora Alicia Kirchner sufrió un traspié severo frente a la de Cambiemos: este es, por sus connotaciones simbólicas e históricas, el éxito más impactante del presidente Macri.

5) Supremacía zamorista
El matrimonio de Gerardo Zamora y Claudia Ledesma Abdala volvió a intercambiar roles en Santiago del Estero. El senador reemplazará a la gobernadora y esta irá al Congreso de la Nación. La receta de la supremacía electoral zamorista volvió a funcionar para sus promotores. En Santiago, Cambiemos sufrió una de sus derrotas más estrepitosas: quedó a 52 puntos porcentuales del oficialismo, que colocó a los tres diputados en disputa. Zamora accede así a su tercer período como gobernador: por medio de sí mismo o de su esposa, controla la provincia desde 2005, cuando la intervención federal kirchnerista puso fin al ciclo de Carlos y Mercedes Juárez. Aquel matrimonio gobernaba a los santiagueños desde 1948.

6) El centro se tiñe de amarillo
Cambiemos ganó en dos provincias centrales: Córdoba y Santa Fe. Se trata de distritos con alta densidad poblacional y, por lo tanto, estratégicos para la renovación de la Casa Rosada en 2019. Córdoba, que dio la espalda al gobernador peronista Schiaretti, ya había sido clave para el triunfo del presidente Macri en el balotaje de 2015. La lista encabezada por Héctor Baldassi (Cambiemos) sacó 18 puntos porcentuales de diferencia a la oferta de Schiaretti, y consiguió cinco de las nueve bancas en disputa. La alianza gobernante pudo por fin cantar victoria en Santa Fe luego de estar varias veces cerca de arrebatar el poder a los socialistas. La tendencia se modificó de la mano de Albor Cantard, que también se llevó cinco de las nueve bancas en juego. Con estos resultados, Cambiemos se consolida en los cinco distritos “grandes”: la capital del país, y las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza. Con 1,5 millón de habitantes, Tucumán queda como el bastión peronista en Argentina.

7) Los ministros cumplieron
Macri había elegido a sus colaboradores más cercanos para dar las batallas en el interior: la estrategia funcionó y perfiló al gabinete presidencial como un trampolín para las carreras políticas en las provincias. Esteban Bullrich, ex ministro de Educación, ganó en la provincia de Buenos Aires; Julio Martínez, ex ministro de Defensa, se impuso en La Rioja, y José Cano, ex titular del Plan Belgrano, lideró la boleta que retuvo las dos bancas que la Unión Cívica Radical arriesgaba en Tucumán.

8) “Tres por tres”   

A la vista de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), Cambiemos se preparaba para celebrar en San Luis, el territorio de los Rodríguez Saá, pero los hermanos Adolfo y Alberto reaccionaron, y aguaron el triunfo de la Casa Rosada. Pese a ello, el líder del macrismo en San Luis, Claudio Poggi, entró al Senado. El Gobierno nacional tampoco pudo cantar victoria en La Pampa, donde perdió por menos de 30 centésimos frente al oficialismo de Verna. Al igual que Poggi, el postulante emblemático de la alianza gobernante ingresó a Diputados: se trata de Martín Maquieyra, un joven oriundo de General Pico. Algo similar sucedió en Chubut: la lista de Cambiemos cayó por dos puntos porcentuales ante la nómina del gobernador Das Neves (Chubut para Todos): el reparto de votos determinó una distribución equitativo de bancas para ambas fuerzas. La Casa Rosada compensó los reveses puntano, pampeano y chubutense con los triunfos en Chaco, Salta y La Rioja. En este último caso, logró lo impensado: relegar al menemismo al segundo puesto.

9) Tres ex presidentes en el Senado
El destino de los ex jefes de Estado de la Nación parece ser la Cámara Alta. Al menos así surge de estas elecciones, que asignaron bancas a Cristina Kirchner (2007-2015); Carlos Menem (1989-1999) y a Adolfo Rodríguez Saá (2001). Los tres representan distintas vertientes del peronismo y los tres tienen en común que “sufrieron” para entrar en el Senado. Kirchner y Menem lograron bancas por la minoría respectivamente de las provincias de Buenos Aires y de La Rioja mientras que Rodríguez Saá ganó el domingo en San Luis luego de caer en las PASO. Ninguno consiguió un caudal de votos suficiente como para ilusionarse con retornar a la Casa Rosada.

10) La Justicia vuelve a ser protagonista
La Justicia encargada de investigar a los funcionarios nacionales intervino en la campaña electoral como nunca antes en la historia. En los 70 días que separaron las PASO de los comicios del domingo, los Tribunales Federales porteños emitieron alrededor de 40 resoluciones en causas sensibles para la gestión actual y anterior del Poder Ejecutivo Nacional, sin contar la práctica de actos investigativos decisivos, como allanamientos y peritaciones. A partir de esta semana y con el resultado de los comicios “en la mano”, los Tribunales volverán a tallar en la configuración del mapa político argentino. Por lo pronto, entre hoy y el miércoles, la Cámara Baja definirá si desafuera al ex ministro kirchnerista Julio De Vido: en caso positivo, este será detenido de inmediato por orden de los jueces Claudio Bonadio y Luis Rodríguez. El miércoles, Bonadio espera a Cristina Kirchner, quien fue citada a declarar como imputada del presunto delito de traición a la patria en la causa iniciada a instancias del fiscal fallecido Alberto Nisman.